Viernes 4 Enero 2019

Palabra del día

Evangelio de Juan 1,35-42

Cordero

En griego cordero se dice amnòs. En los cuatro evangelios esta palabra aparece dos veces, y precisamente aquí, en el primer capítulo de Juan, donde es usado exclusivamente para designar a Jesús, Jesús siervo de Dios, dócil como cordero, cordero como verdadero cordero pascual. Cosa extraña es que esta imagen de Jesús-cordero no tiene raíces en el judaísmo. Sin embargo, la lengua aramea – lengua hablada por los discípulos – puede ayudarnos. La palabra aramea talya’, en efecto, tiene el doble sentido de “cordero” y “siervo”. Según las palabras proféticas de Isaías, Jesús es el siervo de Dios – talya’ de’laha’ en arameo – las mismas palabras utilizadas por Juan el Sumergidor para describir a Jesús, palabras traducibles desde el arameo también como cordero de Dios.
Esta humanidad tendrá que volver a partir de las ruinas desconcertantes y candentes de su arrogancia e ignorancia, y tendrá que volver a partir humildemente, muy humildemente sobre las alas de la blanca paloma del Santo Espíritu Paráclito y en las huellas de los pasos de un cordero, el Cordero de Dios, Jesús. La Paloma del Espíritu nos enseñará a vivir volando en la gracia de la gratitud y de la compasión, el Cordero Jesús nos indicará los pasos de la humildad y de la verdadera inteligencia, y será un viaje maravilloso. Viaje que puede empezar hoy mismo.
No opongas al mundo ningún combate para cambiar las cosas, sino aprende a moverte con las alas compasivas de la Paloma y los pasos humildes y amorosos del Cordero.