Tuesday 12 February 2019

Quinta semana del Tiempo Ordinario

Palabra del día
Evangelio di Marcos 7,1-13

Labios y corazón

En la misma persona, los labios y el corazón pueden estar muy, muy lejanos, sideralmente lejanos, tan lejanos que pueden incluso estar desconectados entre ellos.
Los labios pueden honrar a Dios mientras el corazón puede honrar a realidades opuestas a Dios. Pero lo contrario no es posible. Si el corazón honra y ama a Dios de verdad, es imposible que los labios no lleven honra a Dios con amor y humildad.
Es posible también rendir culto a Dios con toda solemnidad y variada ritualidad y, en el mismo lugar y al mismo tiempo, distribuir como divinas unas enseñanzas y unos preceptos fruto completa y únicamente de la mente humana, generados por las convicciones y por las convenciones humanas. Es posible desatender toda indicación divina precisamente en el acto de comprometerse con toda fuerza y fanatismo a observar las tradiciones de los hombres. Es posible.
Es posible que impostores y ladrones se improvisen pastores del rebaño y, en el mismo instante en el cual saquean furiosamente al rebaño y lo adentellan al cuello, proclamen a gran voz, con sus labios sórdidos de sangre y de furor homicida, que su interés es siempre el interés del rebaño. Es posible.
Es posible reunificar el corazón al amor, al perdón, al desapego de las cosas, a la gratitud, a la gratuidad. Es posible.