Martes 19 Enero 2021

Segunda semana del Tiempo Ordinario

Palabra del día
Evangelio de Marcos 2,23-28

La primera palabra

Aquello que nosotros comúnmente definimos como los mandamientos, en el texto bíblico son indicados con el término las palabras, en hebreo devarim, palabra-realización, procedimiento-indicación para hacer. Se trata de las Tablas del Testimonio o de la Alianza y se encuentran en Exodo 20 y en Deuteronomio 5. En realidad la primera palabra, la primera indicación, el primer procedimiento de Dios ofrecido al hombre, en orden de tiempo y de jerarquía, se encuentra antes del Exodo, en Génesis 2,2-3: Y concluyó Dios en el día séptimo la obra que había hecho y cesó en el día séptimo de toda obra suya que había hecho. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró porque éste cesó de toda obra que él creando había hecho (traducción literal del hebreo). En el séptimo día de la creación Dios ha donado el procedimiento del reposo y a diferencia de todos los otros procedimientos, que donará a continuación a la humanidad, esto no sólo dijo de observarlo, sino que él mismo lo hizo, descansando después de los días de la creación. El primer procedimiento para que la vida del hombre esté en la plenitud, en el bienestar, en la armonía, el primer procedimiento de felicidad, en fin, el primero de los procedimientos divinos es justamente este verbo puesto en practica por Dios: shavat-cesó-descansó.
El procedimiento del shabbat-sábado dice: divide tu vida en un periodo de siete días; en seis partes de este periodo, como en los días de la creación bíblica, trabaja, siembra, recoge, obra, construye, piensa, planea; en la séptima parte de este periodo, como en la creación bíblica, reposa, usa el reposo para desligarte de los deberes, de la ansiedad de prestación, del delirio de omnipotencia, usa el reposo para agradecer el Dios tuyo junto a tus hermanos en la fe, usa el reposo para alimentar tus afectos, para quitarte la coraza de las preocupaciones y de los apegos y haz fiesta, alaba y agradece, celebra con alegría y bendice. Usa el reposo para estar en salud y en armonía con el todo y con el uno.
Tomar este procedimiento y quitarle importancia hasta olvidarlo por completo, borrarlo de la historia y de la cultura reemplazándolo con intereses económicos e ideologías a la moda, es la estupidez de la imprudente ignorancia. Tomar este procedimiento y transformarlo en un precepto, en una obligación estéril, fuera de todo sano realismo, repartido en centenares de prescripciones y tradiciones que vuelven la vida en una extenuante fanática tensión, es estupidez de la imprudente arrogancia. Los procedimientos están hechos y entregados al servicio del hombre y no el hombre está hecho y entregado al servicio, mejor dicho, a la esclavitud, de los procedimientos. Sólo la estupidez es para siempre.