Lunes 5 Abril 2021

Lunes de la octava de Pascua

Palabra del día
Evangelio de Mateo 28,8-15

Adueñarse

Los sumos sacerdotes y los dirigentes del pueblo querían adueñarse de Jesús a través de la cruz y de su muerte, pero él ha escapado de sus manos, además que de su corazón. Ahora, reuniéndose, se consultan – literalmente: toman una iniciativa, aferran una decisión, obtienen un consejo –, y todo para adueñarse de Jesús. El verbo griego es lambàno, y en ese lambàno hay todo su objetivo, su movimiento, su deseo: adueñarse.
El verbo lambàno tiene raíz labh, “coger, aferrar”, y slagu, “fuerza, violencia”. Este verbo en la forma activa se traduce con “cojo, me adueño, conduzco conmigo, me procuro algo, acojo, agarro, tengo en posesión, me pego, pongo pie adentro”. El verbo lambàno puede indicar tanto la idea de llevar la propia iniciativa personal al interior de una acción, y entonces procurarse experiencia, como la idea de recibir, obtener algo. Significa también llevar consigo, aceptar afirmando el derecho, recibir a consecuencia de una pregunta. Varias son las bases acadias: las más antiguas lawa’um, “ir alrededor de algo, envolver, asediar”, y labatu, “meter las manos encima”.
El objetivo de los ancianos es prender a Jesús, apropiarse, adueñarse de Jesús. Para sobrevivir el poder debe adueñarse, debe absolutamente tener el control, y de lo que no logra tener el control lo considera enemigo y se dedica a hacerlo considerar, por parte de todos, como un enemigo, como un mal oscuro que hay que combatir y aniquilar.
¿Será suficiente un consejo del grupo de las ventajas para adueñarse y detener a Jesús? ¿Será suficiente una asamblea para adueñarse del viento del Espíritu? ¿Cómo detener una tempestad de renovación espiritual con una reunión? ¿Cómo podrá un consejo humano adueñarse y controlar la potencia de una tempestad solar?
Durante el consejo de los sumos sacerdotes y de los dirigentes del pueblo, reunido para adueñarse de Jesús, Jesús resucitado ya está por la calle, ya está en los corazones, ya está en los cantos de alabanza, ya está en las venas y en los escalofríos de la piel, ya está en las inspiraciones interiores para una vida nueva, ya está en un gesto de amor y del compartir, ya está en el anuncio de su palabra, ya está en la sonrisa del perdón, ya está caminando, saltando, bailando, cantando, pastor alegre en la guía de su pueblo de luz.