Martes 7 Abril 2020

Palabra del día
Evangelio de Juan 13,21-33.36-38

Señor, ¿quién es?

Señor, ¿quién es, quién es el que traiciona? ¿Quién es el judas de la humanidad, el enemigo que traiciona el amor y la evidencia del amor, que prefiere la noche como condición del ser, estado de tiniebla, oscuro, mortal? No es Judas el traidor. Judas es solo un hombre que se ha dejado tentar y traicionar por el traidor mismo. Señor, ¿quién es el traidor? Señor, ¿quién es el que nos ha enseñado a traicionar la madre tierra, cubriéndola de cemento y desechos, y a poner tan estúpidamente el futuro del planeta en mano de políticos ávidos de poder, que con una mano doblegan el bienestar común en beneficio de su conveniencia y con la otra manejan los mercados accionarios? Señor, ¿quién es el que nos ha convencido a traicionar el agua y el aire que respiramos, poniendo la vida de nuestro planeta en las manos de científicos que saben matar a una mariposa pero no logran rehacerla, que pueden agujerear el ozono, contaminar de química los ríos y los mares, pero no tienen ninguna solución para volver atrás hacia la armonía y el equilibrio? Señor, ¿quién nos ha enseñado a traicionar de tal forma la verdad que se cimienta nuestras constituciones sobre primeros principios acerca de la dignidad del hombre y de la libertad y al mismo tiempo se establece que las leyes del mercado, basadas en "los negocios son negocios", tienen la supremacía sobre cualquier otra realidad humana? ¿Quién nos ha enseñado a traicionar de tal forma la belleza de la vida que se enseña a las nuevas generaciones, a través de las escuelas y de las otras agencias educativas, el respeto hacia los demás, el amor hacia la naturaleza y, al mismo tiempo, en cada actividad, deporte, trabajo, diversión, se da la prioridad absoluta a la imagen, al éxito, a la competición?
Ábrenos los ojos, porque somos tan ciegos e ignorantes sobre los procedimientos existenciales que, la mayoría de las veces, no logramos desenmascarar quien en realidad es el traidor que ha traicionado al hombre y Dios. El traidor es el divisor, el diablo, Satanás, aquel que traiciona continuamente a Dios y al hombre. También nosotros nos apoyamos tiernamente en tu pecho, Jesús, e imploramos la luz del conocimiento para reconocer quien es el traidor de la humanidad y el don de la determinación del corazón y de la mente, necesario para no caer en su trama destructiva y engañosa. Nos apoyamos tiernamente en tu pecho, Señor, e imploramos de ti la fuerza del alma, para poner el futuro de nuestro planeta y de la historia humana en la mano del Señor de la vida y no en las fauces del traidor del hombre y de Dios.